Click your flag to read the blog! :)

Gadjets para blogger

sábado, 22 de mayo de 2010

Adolescencia

El tiempo continuába corriendo, cómo si tuviese prisa por llegar a algún lugar. Y mis sentimientos o lo que fuese aquello permanecían en una constante lucha. Según los mayores erala adolescencia... pues vaya coñazo.
Entre saber si realmente sentía algo por Alex o simplemente es que se había convertido en un buen amigo. Por no hablar de la repentina amabilidad de Sandra y sus buenas intenciones hasta el momento. Las clases me tenían agoviadisima. Y luego mis amigas, no sabía que había pasado con ellas pues no eran las mismas parecía que alguien las hubiera cambiado por otras extrañas a las que sentía que no conocía, sentía que habían madurado o algo así porque no era típico de ellas su nuevo comportamiento. También había vuelto a ver a esa extraña chica de los ojos verdes, aunque cuando intentaba saludarla huía de mí como del resto. La Navidad era cada vez más cercana y me serviría de un pequeño respiro. Menos mal que Lucía siempre había sido diferente como yo y no me dejaría sola en estos momentos, ¿verdad?

Un río...

No paré de darle vueltas al extraño encuentro, pero decidí olvidarlo pues ese día no me encontraba muy bien y posiblemente fue producto de mi imaginación. En las siguientes semanas, fue cuando comenzo la "calma" y me sentí diferente y a la vez contenta porque volvía a estar bien. Y llevarme con todos aquellos a los que parecía tener olvidados.

Por momentos mi clase parecía un solo río, aunque a veces surgían afluentes...

sábado, 20 de febrero de 2010

La chica de los ojos verdes

Fue en esa época cuando me dí cuenta de su presencia... al parecer siempre estuvo ahí, pero casi nunca le había prestado demasiada atención. Sabía que era lista, inteligente, guapa y amable por lo que decían. Pero sobre todo era conocida por sus ojos verdes... unos ojos hermosos, increíbles, a los que si mirabas fijamente podías quedar embrujado o hipnotizado, o eso decían los más exagerados. Pero realmente era un privilegio verlos ya que ella solía usar gafas y evitaba ser vista por los demás, cosa que no entendía.

El caso es que cierto día, se me cruzaron los cables y me crucé con ella, con la chica de los ojos verdes. En realidad nos chocamos porque no miraba por dónde iba, sólo sabía que quería estar sola. Pero al disculparme me fije en su rostro que me transmitió una repentina paz y serenidad, aunque por un segundo me quedé paralizada...


Ya entendía lo que la gente decía, pues por un segundo al mirarla me ví a mi misma...

Mercancía


Como todos los años conocí gente nueva, porque mezclaban nuestras clases y llegaban nuevos, y en dos semanas ya me sabía el nombre de la mayoría. Aunque seguía fiel a mis amigas de siempre, aunque estos meses habían sido "meses de tormenta" que lograron una aparente semi-calma hasta el momento.

¡Nuevos! Sí, siempre deseabamos conocer esa tan preciada mercancía, pero parecía ser que esperabamos algo imposible porque nunca llegaba o eso críamos...
Pero sin duda alguna nos había tocado un buen premio, Javi, sí era nuestro tutor pero tenía algo que lo hacía irresistible. Pero tranquilos es como Taylor Lautner, tiene su encanto, podríamos decir que esta buenísimo, pero es imposible ( xD ). Aunque nos alegraba la vista sobre todo a Lucía y a mí.
Por otro lado estaban Alex y Lucas. Alex era el típico que parecía tonto pero nada que ver se las sabía todas y tenía ese aire de chulito que en el fondo nos gusta a todas, además era guapo, bastante guapo... y ¿cómo no? le falto tiempo para "enamorarse" de otra y salir corriendo a los brazos de Sandra, una barbie de mucho cuidado.
Y Lucas..., él era especial, desde el principio me llamo la atención pero me deje deslumbrar por el intrépido y alocado Alex, olvidándole, dejándole de lado cuando pude haberme hecho su amiga desde un principio...

viernes, 19 de febrero de 2010

...tiempo

Cada vez que me paraba a pensar me daba cuenta de lo rápido que iba la vida, tantas cosas que sucedían y que mi mente casi no podía recordar. Comenzaba a darme cuenta de cómo era la vida y ese ritmo vertiginoso al que iba.
Sin darme cuenta un trimestre entero había pasado y el segundo parecía con prisas de terminar.